Por Lizeth
Fecha: 28 de diciembre de 2025
Tiempo de lectura: 12 minutos
El sojourn de este año ha sido dedicarnos por completo a nuestros proyectos, el taller, la editorial, la librería, el huerto... poner nuestra cotidianidad al servicio de las dinámicas que van demandando todas estas cosas para entenderlas mejor y definir hacia dónde queremos dirigirlas. Ha sido un año de abrir el hogar, de compartir y de habitar lo que hemos soñado. El experimento ha resultado muy bien :) nos sentimos muy agradecidos por todo el apoyo que hemos recibido y la apertura a escucharnos, a conocer lo que hacemos y a formar parte de una comunidad donde el campo, la Natura, lo escrito y lo impreso convergen.
Y acá les contamos un poco de lo que ha pasado este año, de repente algunas cosas que no aparecen en redes sociales y otras que no queremos que se queden solamente en ese medio efímero. Ha sido un año muy nutrido en experiencias, que nos tiene muy emocionados con el año entrante.
Gracias, gracias, gracias 💚
Las ansias de compartir el espacio con más personas, de tener otras perspectivas sobre el quehacer del taller nos movieron a construir un taller más grande, donde resguardar más adecuadamente la biblioteca, contar con los libros de la editorial y la librería en exhibición y, especialmente, poder hacer talleres con más personas y recibir grupos con más comodidad. En octubre empezamos con la construcción, con todos los retos que conlleva trasladar los materiales hasta el taller y las lluvias intempestivas. Se concluyó la primera parte, ya está lista la estructura principal y nos queda amoblar, poner las ventanas y la puerta y migrar todo... cosas que hemos aplazado a razón del tanto trabajo que hemos tenido al participar en varias ferias entre noviembre y enero. Esperamos que esté listo en algún momento de la época seca 🥰 de fijo les contaremos. ¿Hacemos una inauguración? ¿Qué se les ocurre?
Esto se ha visto motivado por lo que el mismo espacio nos viene demandando, el equipo de impresión tipográfica va en aumento, por ejemplo.
Este año recibimos la visita de dos grupos de estudiantes de la UCR, uno de geografía regional y otro de historia del diseño gráfico donde ahondamos sobre las vivencias de la ruralidad en un proyecto de este tipo y sobre la impresión tipográfica.
Fuera del espacio también estuvimos haciendo varias actividades, empezamos el año con un Taller de diario naturalista en Reserva Aurora, luego tuvimos un taller de impresión manual y encuadernación en Canáan de Rivas y en noviembre estuvimos en Otros Mundos en un taller de literatura y naturaleza. Nos encantan estos espacios para el intercambio y el hacer, gracias por tomarnos en cuenta y por apuntarse a platicar y aprender en conjunto.
Con el sello editorial Taller Rural, este año trabajamos tres publicaciones: "Crónicas del bosque nuboso" por Alberto Negrini Vargas, "Pequeñas leyendas" por Felix A. Cristiá y "Composición mujer montaña" de Mónica Alba, que está a poco tiempo de salir a la luz. Publicaciones que trabajamos de forma artesanal y que buscan un diálogo entre el texto y la materialidad. Gracias por escogernos.
El huerto ha estado creciendo a sus anchas, hemos plantado algunos arbolitos y arbustos, hemos estado disfrutando de la cosecha de las chirimoyas / biribás, y también retomamos el cultivo de tomate con la variedad Belleza negra y de pepino Suyo Long para tener semilla para seguir reproduciendo y tener contantemente en el huerto. Qué delicia el sabor de los tomates que se cosechan cuando están en su mayor punto de madurez.
Algo que nos ha hecho muy felices ha sido procesar cacao para tomar: cosechamos tres arbolitos que están cerquita del huerto, fermentamos las semillas, luego las secamos al sol, las tostamos y molemos y ahora preparamos el cacao que siempre tomamos por las tardes con esta pasta que hacemos. Además, hicimos por primera vez un tepache (bebida fermentada a base de fruta) con la fruta fresca del cacao, ¡un elixir!, nos tiene encantados y ahora no queremos que nos falte nunca.
Y estrenamos la página web yuuujuuuuu que es algo que nos tenía con mucha ilusión para poder unificar las diferentes cosas que hacemos y presentarlas en un solo sitio.
Cerramos el año con la tradicional tamaleada. Nos reunimos con amiguis a hacer tamales y una maravilla de mazamorra que hizo nuestra amiga Nayu. Los tamales los hacemos con maíz cascado de Soda El Molino y hongos ostra que cultivan en Berlín de Páramo. La verdad que quedaron muy delis y la pasamos muy bonito soasando las hojas, manteniendo el fuego y en la adrenalina de armar los tamales antes de que se enfriara la masa.
La mazamorra fue una sorpresa para muchos, algunos nunca la habían probado y es que es una preparación que hacen muy pocas personas. Podría decirse que es un atol espeso de maíz "cospó" (cuando el elote está muy sazón como para comerse como elote, pero muy tierno para ser maíz), que se muele, se fermenta en agua por una noche y se cocina con azúcar. Comimos tazas y tazas de mazamorra y cada quien se llevó su tupper para seguir comiendo en casa. Qué delicia.
En Libros del Sotobosque hemos estado agregando al catálogo más opciones de libros nuevos; especialmente, hemos estado seleccionando libros para las infancias, para sensibilizar sobre la naturaleza y la historia y promover curiosidad científica desde temprana edad. Y también nos vinculamos con la Estación Biológica La Gamba para contar con sus publicaciones sobre el bosque húmedo en nuestro catálogo. Una adición que nos tiene muy contentos por la calidad de sus publicaciones.
Voyria fue una experiencia sobrecogedora este año. La curiosidad sobre el quehacer editorial estuvo muy presente y todas las inquietudes en torno a publicar, editar, hacer libros se convirtieron en muchas conversaciones con colegas, amigues y lectores.
También formamos parte de algunas iniciativas de conversación y formación, como la plática en Satisfactory "La edición independiente es un oficio de riesgo", las Residencias Editoriales 2025 del Colectivo Más Que Palabras y la formación en "Gestión económica y planeación para editoriales" del CERLALC. De ahí hemos estado planteándonos qué es lo que hacemos y cómo queremos seguir haciéndolo porque, como dicen en consonni, una editorial es una criatura en constante mutación.
Este año hicimos tres publicaciones: 1) "El coro de la aurora: estética y sensibilidad en el canto de los pájaros" por Charles Hartshorne, una selección de ensayos que tradujimos al español. En la portada tiene un grabado precioso que Sergio Rojas hizo para este libro. 2) "El sentido del asombro" por Rachel Carson (un encaaaanto de texto, se ha convertido en nuestro librito más vendido en su lanzamiento) y 3) la re-edición del libelo "Selección de plantas medicinales nativas de Costa Rica" por mí con diseño e ilustraciones de Melissa Valverde Gamboa, que me alegra mucho que forme ahora parte del catálogo de Voyria.
Este año -para nuestro ritmo- feriamos un montón. Parece trabalenguas, pero: estuvimos en el Festival Naturalista de Reserva Aurora, la micro-feria Autonomía material en Satisfactory, en la Feria del Libro de Pérez Zeledón, la Feria del Libro de Turrialba, la Fiesta Nacional de la Lectura, el Festival Campesino Ambiental de Herradura de Rivas, un Pop up de arte impreso en Joey's Cafe, la Pequeña feria editorial en Libros Duluoz y la temporada navideña en la Huella Feria, la Feria Hecho Aquí, la tienda temporal en Satisfactory y el Festival Jale a leer. Y entre todo esto, la noticia de que en 2026 vamos feriar por primera vez fuera del país, en la Index Art Book Fair en Ciudad de México. Ergo, no hemos parado de hacer libros en todo el año y hasta el momento. Gracias por tanto apoyo, no dimensionábamos todo esto.
Las ferias y el apoyo de las librerías amigas (que celebramos mucho se hayan unido Otros Mundos y La Cafebrería 😍) han sido fundamentales para mantener nuestra convicción por hacer libros y compartir textos que conmuevan corazones.
les tqm